Intervención del Embajador de Cuba Rafael Dausá en el acto político por el Centenario de la Revolución Rusa - Partido Comunista del Ecuador

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lunes, 30 de octubre de 2017

Intervención del Embajador de Cuba Rafael Dausá en el acto político por el Centenario de la Revolución Rusa



Estimado compañero Winston,
Compañeras y compañeros del Partido Comunista del Ecuador,
Compañeras y compañeros:
Hoy nos convoca una de las fechas más gloriosas que ha tenido y tiene la humanidad. Nos reunimos para conmemorar el centenario de la Gran Revolución Socialista de Octubre, evento, que sin duda alguna, abrió una nueva era en la historia de la humanidad.  Este triunfante proceso, que resultó de la radicalización de la Revolución Rusa de 1917, tras la Revolución de Febrero y la abdicación del Zar Nicolás II. La Revolución de octubre fue liderada por el Partido Bolchevique bajo la conducción de Vladimir Ilich Lenin y constituyó la primera revolución socialista del siglo XX y de la historia.
 La Revolución rusa, ha sido uno de los más importantes hechos ocurridos en la época contemporánea. Abrió el camino a la construcción de la dictadura del proletariado y la construcción del socialismo en el mundo. Generó las condiciones que conducirían a la conformación de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, que con el esfuerzo y la entrega de su pueblo, se convertiría en una superpotencia económica y militar, en un potente Estado socialista que se enfrentaría a agresiones internas y externas de todo tipo, incluyendo al fascismo hitleriano, al costo de millones de vidas de sus mejores hijos e hijas, asó como a las ambiciones imperialistas norteamericanas.
Su impacto fue palpable e inmediato tanto en Europa como en América con la formación y fortalecimiento de numerosos partidos comunistas y obreros.
A partir de la creación de la URSS y después de la victoria del “Ejército Rojo” sobre el fascismo alemán, se conformaría el campo socialista en Europa.  Ello condujo a décadas de creación de Estados socialistas europeos, que se erigieron conforme a sus realidades, la visión de sus líderes, sus condiciones socioeconómicas-específicas y su propia práctica revolucionaria. La creación y afianzamiento de un sistema socialista en Europa permitió durante varias décadas que se desarrollara en el mundo   un equilibrio bipolar, que si bien no impidió las guerras imperialistas, evitó sin dudas, que Estados Unidos impusiera su voluntad a todo el mundo.


En América Latina la gloriosa Revolución de Octubre, tuvo un impacto significativo en las Repúblicas latinoamericanas, nacidas tras la derrota del yugo colonial español, pero marcadas desde un inicio, por las ambiciones y la dominación del imperialismo norteamericano. Su influencia sobre los movimientos populares progresistas, obreros y campesinos, se hizo sentir y condujo a varios procesos revolucionarios en todo el hemisferio occidental, fundamentalmente a lo largo de la segunda mitad del siglo XX. Ejemplo de estos procesos  fue la Revolución Cubana, continuidad histórica de nuestras luchas de independencia, pero un proceso que también bebió de las enseñanzas de la primera Revolución socialista del mundo.
La Revolución Cubana es, a no dudarlo, la prueba más clara del legado de la Revolución de Octubre en América Latina.
De la historia de esas relaciones fraternas e internacionalistas, desarrolladas entre el pueblo y gobierno soviético y el pueblo y gobierno cubano, nos sentimos orgullosos y honrados. De ser seguidores del legado marxista-leninista, de haber bebido de su experiencia histórica, los revolucionarios cubanos nos sentimos orgullosos y honrados.
Queridos compañeros:
La celebración de este centenario glorioso, coincide con la conmemoración del 50 aniversario de la caída en combate del guerrillero heroico Ernesto Che Guevara, hombre que con su pensamiento y su acción sobrepasó todos los tiempos y todas las fronteras. Un socialista y comunista de convicciones muy profundas, que predicó al mundo con el mejor ejemplo de modelo de hombre nuevo, de revolucionario cabal.
Cuba tuvo el privilegio de tenerlo como hijo, en su lucha por alcanzar una sociedad más justa. Lo tuvimos entre nuestros soldados de primera fila. Entre los hombres más sencillos, valientes, soñadores, revolucionarios, comprometidos e inclaudicables.  Entre los hombres capaces de dejar a un lado intereses personales y familiares para emprender el difícil camino  hacia un mejor futuro para todos los pueblos del mundo. Siempre motivados por sentimientos de justicia, solidaridad y equidad social.
Refiriéndose al Che, dijo nuestro Comandante en Jefe Fidel: “No es fácil conjugar en una persona todas las virtudes que se conjugaban en él.  No es fácil que una persona de manera espontánea sea capaz de desarrollar una personalidad como la suya.  Diría que es de esos tipos de hombres difíciles de igualar y prácticamente imposibles de superar.  Pero diremos también que hombres como él son capaces, con su ejemplo, de ayudar a que surjan hombres como él”.

Y añadía el Comandante en Jefe:  “…Se equivocan los que creen que su muerte es la derrota de sus ideas, la derrota de sus tácticas, la derrota de sus concepciones guerrilleras, la derrota de sus tesis.  Porque aquel hombre que cayó como hombre mortal, como hombre que se exponía muchas veces a las balas, como militar, como jefe, es mil veces más capaz que aquellos que con un golpe de suerte lo mataron…” (Fin de la cita).
Al evocar hoy a la Gran Revolución Socialista de Octubre, no podríamos dejar de mencionar al Che guerrillero, pero también al Che comunista, al Che estudioso de la teoría y la práctica revolucionaria y de las ideas de Marx, Engels y Lenin.
Los pueblos que han tomado su bandera y continuado su lucha, los revolucionarios de hoy tenemos el compromiso ineludible de seguir su ejemplo; de seguir soñando, luchando y trabajando sin descanso  por  un mundo mejor.  Cada uno de nosotros, en el pequeño espacio que nos corresponde, debemos cumplir honrosamente nuestra misión, nuestro compromiso con  su legado, su pensamiento revolucionario, sus virtudes, su voluntad, su tenacidad, su espíritu de trabajo y su ideología.


Compañeras y compañeros:
La historia de Cuba, es también la historia de otros pueblos del mundo que han tratado de independizarse del yugo imperial, es una historia que se repite hoy en América Latina y en otros rincones de nuestro planeta. Es la historia de Venezuela, de Bolivia, de Nicaragua, de Ecuador y de otros pueblos hermanos latinoamericanos, donde la semilla de la Revolución de octubre caló hondo.

La única y verdadera Revolución Cubana se gestó en la manigua mambisa el 10 de octubre de 1868, triunfó el primero de enero de 1959 y hoy continúa bajo la dirección del compañero Raul Castro y la guía y el pensamiento del Comandante en Jefe Fidel Castro. Se sintetiza así, la rebeldía y las ansias de libertad de un pueblo, de una nación que definía su identidad afianzada en sus raíces mestizas.

Nuestros enemigos no han renunciado a la idea de derrotarnos, como tampoco han renunciado a la idea de barrer con los gobiernos progresistas y revolucionarios que han surgido en las últimas décadas en nuestra región.


Dando continuidad a sus luchas emancipadoras, Cuba ha venido  avanzando, en medio de un proceso de actualización de nuestro modelo económico y social,  que no ha sido ni es perfecto, pero que es el que soberanamente nos hemos dado los cubanos, que se perfecciona cada día, sin perder el camino trazado por la dirección histórica de nuestra Revolución.

En un acto como este en el que recordamos el centenario de la primera revolución socialista en el mundo, no podríamos dejar de mencionar y agradecer infinitamente, y sin ruborizarnos, la importante ayuda y apoyo que, desde todos los puntos de vista ofreció la Unión Soviética a la entonces naciente Revolución Cubana.

La Cuba revolucionaria hacia la que miran los pueblos de América Latina y el Caribe, con orgullo y admiración desde hace 58 años, avanza y se transforma de manera responsable con el objetivo de profundizar nuestro socialismo,  a pesar de las dificultades que nos impone un criminal y cada vez más férreo bloqueo económico, comercial y financiero de los Estados Unidos, cuyos daños alcanzan ya la cifra de 822 mil 280 millones de dólares. Adicionalmente, el costo en vidas humanas, sufrimiento a nuestro pueblo y afectaciones sensibles a la calidad de vida de la población cubana es inconmensurable. Se trata de una política fallida y cada vez más agresiva que amenaza con tornarse aún mucho más lacerante con la actual Administración norteamericana.  

El próximo día 1ro de noviembre se votará por 25 ocasión consecutiva, en la Asamblea General de las Naciones Unidas, la resolución que presenta Cuba contra esta política genocida de bloqueo, la que cuenta hoy con el apoyo de la abrumadora mayoría de los miembros de la comunidad internacional. Nuevamente el mundo votará con Cuba y contra los Estados Unidos.

Compañeras y compañeros:

Doce sucesivas administraciones yanquis han soñado con la destrucción de la Revolución cubana. Los imperialistas no nos perdonan, ni nos perdonarán jamás que seamos un ejemplo de dignidad y de espíritu revolucionario para todos los pueblos del mundo. El pueblo cubano es un pueblo noble, trabajador y solidario, pero es también un pueblo heroico y decidido a luchar por su independencia y por la defensa de la patria socialista que tantas vidas valiosas y tanto sacrificio ha costado.  Buscaremos siempre en el ejemplo de la gloriosa Revolución Socialista de Octubre, de Martí, de Maceo, de nuestras raíces históricas como cubanos, en el ejemplo inolvidable del Che Guevara, de Camilo, de Fidel, la inspiración para la lucha, para  la intransigencia frente al enemigo y para multiplicar el sentimiento internacionalista.
El mejor homenaje que podemos brindar a la Revolución Bolchevique, al inicio de las luchas independentistas cubanas y el legado del Che Guevara, importantes acontecimientos ocurridos todos en octubre por azar de la historia, será siempre levantar sus banderas antiimperialistas en favor de la unidad latinoamericana y contra las agresiones a nuestros pueblos.

¡Viva la gloriosa Revolución Socialista de Octubre!
¡Viva el guerrillero heroico, Ernesto Che Guevara!
¡Viva la invencible Revolución cubana y su líder histórico el cro Fidel!
¡Viva la hermandad indisoluble entre los pueblos de Ecuador y Cuba!
Muchas Gracias

GUAYAQUIL, 26 DE OCTUBRE DE 2017



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